Lo importante no es solo ver una sigla en la etiqueta, sino entender qué nivel de protección corresponde al riesgo real de la operación.
Qué evalúa la norma EN 17092
La certificación se basa en una serie de pruebas técnicas diseñadas para simular condiciones reales de accidente.
Los principales parámetros evaluados son los siguientes:
Resistencia a la abrasión
Una de las pruebas más importantes es la prueba Darmstadt, donde el material se somete a fricción sobre una losa de hormigón.
Esta prueba busca simular el deslizamiento real sobre pavimento, evaluando cuánto tiempo puede resistir el material antes de perforarse.
El material no debe presentar agujeros superiores a un tamaño determinado para cumplir con los requisitos de cada clase.
Resistencia de las costuras
Las costuras son uno de los puntos más vulnerables de cualquier prenda técnica.
La norma evalúa si las uniones del tejido permanecen intactas durante esfuerzos de tracción o fricción.
Si una costura se abre durante un deslizamiento, la prenda pierde gran parte de su capacidad protectora.
Resistencia al desgarro
La prueba de desgarro mide la fuerza necesaria para rasgar el material una vez que ha iniciado una perforación.
Un tejido con baja resistencia puede abrirse rápidamente después del impacto inicial.
Estabilidad dimensional
La norma también evalúa cómo se comporta el material con el uso y el lavado.
Se analiza si el tejido:
- se encoge
- se deforma
- pierde su estructura.
La estabilidad dimensional es importante porque las protecciones internas deben mantenerse correctamente posicionadas sobre las articulaciones.
Aplicación práctica en Colombia: qué clase necesita una empresa
Para empresas que dotan a trabajadores motociclistas, la elección del nivel de protección debe considerar las condiciones reales de operación.
Entre los factores más importantes se encuentran:
- velocidad promedio de desplazamiento
- distancia recorrida diariamente
- tipo de vías utilizadas
- exposición al tráfico.
A modo de referencia general:
Operaciones urbanas de delivery
Ejemplos:
- reparto de alimentos
- domicilios
- mensajería local.
Velocidades habituales: 30 a 60 km/h
Una prenda Clase A puede ofrecer protección básica adecuada para estos escenarios urbanos.
Mensajería corporativa y logística
Ejemplos:
- mensajeros de banca
- transporte de documentos
- logística farmacéutica.
Velocidades habituales: 60 a 100 km/h en algunos trayectos
En estos casos, prendas Clase AA ofrecen mayor margen de protección.
Operaciones de carretera o larga distancia
Ejemplos:
- supervisores de ruta
- transporte técnico entre ciudades.
Velocidades sostenidas de carretera.
Aquí puede ser recomendable considerar Clase AA o AAA, dependiendo del nivel de exposición.
Relación con las protecciones de impacto EN 1621
La norma EN 17092 se centra principalmente en la resistencia de la prenda al deslizamiento y desgaste.
La protección contra impactos se evalúa mediante otra norma complementaria: EN 1621.
Las prendas certificadas suelen incluir protecciones como:
- EN 1621-1 para hombros, codos y rodillas
- EN 1621-2 para protección de espalda.
Estas armaduras están diseñadas para absorber parte de la energía del impacto antes de que llegue al cuerpo, reduciendo el riesgo de lesiones en articulaciones y columna.
Conclusión
La certificación EN 17092 introdujo un sistema claro y verificable para evaluar la seguridad de la ropa de protección para motociclistas. Gracias a esta norma, ahora es posible clasificar las prendas según su capacidad de resistir abrasión, desgarro, impacto y desgaste estructural.
Para motociclistas profesionales o trabajadores que utilizan la motocicleta como herramienta de trabajo, comprender estas clasificaciones permite tomar decisiones informadas al seleccionar equipamiento de protección.
Más allá del cumplimiento normativo, la elección de prendas certificadas contribuye a reducir la gravedad de las lesiones en caso de accidente, convirtiéndose en un elemento importante dentro de cualquier estrategia de seguridad para motociclistas.